Carisma

Vivimos un compromiso solidario con las mujeres en situación de prostitución en el empeño de recorrer con ellas un camino de liberación.

La Misión mantiene a la Oblata en diálogo permanente entre Carisma y realidad. Desde aquí, se adecúan las respuestas a las necesidades de las mujeres víctimas de estructuras injustas e insolidarias.

Nuestros Fundadores dieron a la Congregación un talante misionero. Este legado nos abre a la llamada urgente de la Iglesia a ser presencia de misericordia y solidaridad en lugares de frontera.

El Carisma lo compartimos con el laicado, propiciando una formación conjunta que refuerce y enriquezca nuestras identidades respectivas y nos abran a la misión común desde la espiritualidad oblata.

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